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La vida cambia en un segundo

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Hoy fue un día que podría resultar común, que podría parecer que todo corre de manera normal.
Te levantas, peleas con el despertador por 5 minutos más de sueño. Logras levantarte, te bañas, te
cambias y bajas a recoger tu portafolio o mochila, te despides de tu esposa, de tus hijos y
emprendes el camino al trabajo para darle siempre la vida que tú y tu familia merecen.
Sales con la esperanza de regresar a tu casa y ver a tus hijos crecer, a tu esposa recibirte después
de una jornada laboral con una inmensa sonrisa, y después cenar con ellos y compartir el día que
termina de pasar.

Hoy no fue un día más, Hoy recibí la noticia por parte de uno de mis clientes y amigo, que un
colaborador suyo había perdido la vida en un accidente vial con tan sólo 33 años. Me quedé frio,
taciturno y con una sensación de impotencia. Hoy esa persona que se dispuso a hacer lo mismo
que hace todos los días, no pudo regresar a su casa. Hoy cambió la vida para él , pero sobre todo
para sus hijos y para su esposa.

Hoy esa familia tuvo una pérdida muy sensible, se despidieron de un padre, un esposo, un hijo y
un ejecutivo responsable. Hoy fuera de todo ese sufrimiento, llegan nuevos retos y compromisos
que no tenía la familia. Tendrán que hacerse cargo de los gastos funerarios, su esposa tendrá que
conseguir un empleo y pedir ayuda para cuidar a sus hijos mientras ella labora. Tendrá la
necesidad de cubrir no sólo el vacío emocional de perder a un padre, pero también de perder el
ingreso principal de la familia y no tener algún ingreso adicional, ahorro o seguro que les brinde
estabilidad. Estuvimos cerca de conocernos y de poder planear juntos su proyecto y necesidades
financieras. Por razones del destino no pudimos concertar la reunión y me da tristeza no haber
podido ayudarlo y asesorarlo.

Hoy tenemos que darnos cuenta que somos momentos, que la vida nos pasa de prisa y que
cambia y cambia muy rápido. Que no podemos aplazar lo importante por lo superfluo. Qué lo más
importante somos nosotros y nuestras familias. Que no somos invencibles y que sin importar la
edad estamos expuestos a perder el regalo de la vida. Tenemos que dejar esa terrible costumbre
de dejar para mañana nuestras responsabilidades. Debemos pensar que las cosas buenas pasan
con trabajo y con determinación, pero que los eventos desafortunados también son parte de este
ciclo y no sabemos cuándo nos llegarán. Planea tu vida financieramente, ahorra, diversifica y
protege la vida de los que más amas.

En Meriva capital nos importa tu presente , pasado y futuro, queremos estar presentes para
ayudarte a planear tu futuro, estaremos también para acompañarte a cosechar los frutos de tu
éxito, pero también en esos momentos amargos para darte una mano.